Cómo dormir al bebé

, Dejar un comentario

dormir bebeEn algunos casos, conseguir que un niño pequeño se duerma puede resultar complicado. Durante sus primeros meses de vida, los bebés duermen mucho, pero luego los tiempos entre cada dormida comienzan a espaciarse y, si no actuamos con inteligencia, podríamos comenzar a tener problemas cuando llega la hora de irse a la cama. Expertos como Jill Spivack y Jennifer Waldburger, coautores del libro “The Sleepeasy Solution” (que definen como una “guía de padres exhaustos para llevar a los niños a dormir”), recomiendan algunas medidas para evitar que este problema se instale en las vidas de los padres y de sus pequeños. Nosotros destacamos las tres más importantes.

Primero: Establece una rutina de sueño para dormir al bebé

Parece haber consenso en el hecho de que una rutina de sueño es adecuada y necesaria. Sin embargo, a muchos padres se les hace complicado establecerla. Si el ritmo de vida de la familia es ajetreado y hay muchas cosas que hacer antes de dormir, o sencillamente si el bebé tiene demasiada energía, seguir una rutina relajante un poco antes del momento de dormir es una práctica de enorme utilidad. Tanto en las siestas diurnas como por la noche conviene seguir exactamente la misma rutina, que además debe estar basada en actividades relajantes como darle un baño de agua tibia o un masaje al bebé, bajar las luces, colocar música suave o darle un vaso de leche. Si el niño es más mayor, se puede conversar con él serenamente sobre cómo ha ido el día en casa.

Segundo: Asegúrate de que la noche del bebé sea lineal

Es natural y conveniente ayudar a tu bebé a la hora de dormir; esto incluye cargarlo en brazos, darle un tetero o incluso recostarte un rato junto a él. Hay muchos bebés que, tras quedarse dormidos con la ayuda de sus padres, consiguen dormir toda la noche de golpe. Sin embargo, otros pequeños tienen algunos problemas cuando alcanzan una fase del sueño conocida como ‘despertares parciales’, que son momentos en los cuales entran en un breve estado de consciencia con el objetivo de asegurarse de que todo está bien. Algunos bebés se alarman cuando, al alcanzar este estado, se percatan de que algo ha cambiado (los padres ya no están, la luz tenue se ha apagado o no está el chupete, por ejemplo), momento en el que se despiertan por completo y comienzan a llorar.

Esto no quiere decir que no puedas darle un tetero a tu bebé, cargarlo o recostarte junto a él un rato, sino más bien que no puedes dejar que se duerma mientras haces estas cosas. Las cosas que el bebé pueda reproducir por sí mismo (por ejemplo, si un bebé es capaz de tomar el chupete y llevárselo a la boca) sí pueden estar junto a él en el momento en que finalmente se queda dormido, sencillamente porque podrá acudir a ellas por su cuenta en caso de despertarse.

Tercero: Confecciona un ambiente propicio para el sueño del bebé

La atmósfera o el ambiente de la habitación del bebé tienen una gran importancia. Debes conseguir que no haya ningún elemento que pueda despertarlo de forma abrupta o impedirle conciliar un sueño profundo, tanto de noche como de día. Lo más aconsejable es que no haya elementos de distracción o riesgo, tales como peceras, corchos o pizarras con dibujos o cosas escritas y, en el caso de los bebés de menos de un año, almohadas o sábanas muy grandes. Por otra parte, es necesario que pueda crearse una oscuridad casi total, así como la capacidad de aislamiento sonoro y térmico.

Hay otras muchas maneras de ayudar a los bebés a dormirse y disfrutar de un sueño reparador y de calidad, que les aportará salud y le dará tranquilidad a toda la familia. Podrían resumirse todas en la frase “paciencia y sentido común”, aunque a la hora de las dudas siempre es conveniente acudir a los expertos, como el caso de los autores de “The Sleepeasy Solution”, si queremos perfeccionar la técnica y conseguir los mejores resultados.

Pinterest
 

Dejar un comentario

(*) Obligatorio, tu email no se publicará