Ejercicio en familia

, Dejar un comentario

Desde siempre hemos escuchado que el ejercicio y la actividad física en general son beneficiosos en muchos sentidos. Pues bien, esta ley también se aplica al ejercicio en familia. Hay múltiples actividades que pueden realizarse junto a los pequeños de la casa, de manera que desde temprana edad vayan habituándose a una rutina física (llegar a la adolescencia con este aspecto desarrollado es una gran ganancia), además de gozar de una buena salud y, sobre todo, quemar energías excesivas en algunos niños.

Desde los dos meses el bebé ya puede adaptarse a una divertida rutina de ejercicios. Evidentemente se trata de realizar actividades idóneas para su edad, y no de someterlo a rutinas excesivas o muy fuertes ni tampoco a cualquier actividad. Algunas son muy adecuadas, como los paseos, la natación y el ciclismo.

Caracas nos ofrece lugares adecuados para salir a dar una caminata con nuestro bebé pequeño, como por ejemplo el Parque del Este. Al principio será la madre quien realice el necesario ejercicio, mientras que el bebé disfruta de la naturaleza y deja que el mundo le entre como un torrente por sus jóvenes sentidos. Para la caminata, la madre podría valerse de un morral portabebés, o incluso de un coche. A medida que el bebé crezca y comience a caminar, podrá ir incorporándose poco a poco a la rutina.

Para la natación, lo mejor es acudir a una escuela o gimnasio donde nos ayuden los profesionales. Una opción es el YMCA, cuya escuela enseña a nadar a los pequeños desde los seis meses hasta que son grandes. La dinámica de estas clases involucra a los padres, de manera que desde muy pequeñitos los bebés se acostumbren a nadar y a hacerlo en familia. La natación es un ejercicio tremendamente beneficioso para los niños y los jóvenes.

Por último, la bicicleta podemos practicarla los domingos en la Cota Mil con nuestros niños pequeños. Al principio, tal y como ocurre con la rutina de paseos, los padres deberían usar una silla portabebés adaptada a la bici. Paulatinamente, y cuando la edad lo permita, el niño podrá ir involucrándose y participar más activamente, al principio con una bicicleta con ruedas auxiliares, y posteriormente con una normal.

Siguiendo estas rutinas tendremos dos cosas garantizadas: nuestros hijos serán unos deportistas natos cuando sean grandes y, al menos por esta noche, dormirán plácidamente.

Pinterest
 

Dejar un comentario

(*) Obligatorio, tu email no se publicará