Juegos recreativos para niños y adultos

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juegos recreativos para niños

Si algo tiene la infancia es una desproporcionada cantidad de energía. La energía de un niño promedio puede dejar sin aliento a cualquier adulto. Pero como en todo, tanta energía requiere mucha canalización para aportar beneficios positivos. Una de las formas más efectivas es idear juegos recreativos para niños.

¿Qué son los juegos recreativos para niños?

Las palabras por separado no dan cuenta del uso que se le da en la praxis a este término. La recreación es cualquier actividad de entretenimiento que produzca gusto en la persona que la desempeña. Por esta razón al leer, o escuchar, “juegos recreativos para niños” se puede caer en el error de esperar cualquier tipo de juego que el niño disfrute. Esto no es así.

La función de estos juegos es canalizar dos de las riquezas más abundantes en los infante: su curiosidad y su energía en el desarrollo cognitivo y físico. El truco radica en el interés nato que los niños muestran a todo lo nuevo. De alguna manera la naturaleza los prepara para buscar aprender jugando. Va como anillo al dedo ya que, siempre y cuando se condicionen las reglas del juego para estimular la cognición, el intelecto o la aptitud física del niño estará en una relación ganar-ganar en el presente y para el futuro.

Es mucho más sencillo de lo que se cree. Ese viejo chiste en el que se le dice al niño: “juguemos a no hacer ruido” y lo han intentado, se habrán percatado de que los niños hacen el cambio inmediato, como por obra de interruptor mágico entran al mundo de los juegos. Seguirán las normas que se les propongan, siempre que sean fáciles de comprender e involucren cierto grado de competitividad sana.

La cognición y los juegos recreativos para niños

La cognición es la capacidad de entender el mundo que nos rodea. En términos simples, es la absorción de información circundante y la puesta en práctica de la misma en el contexto específico del momento. Una herramienta excelente para desarrollar la cognición de un niño es la lectura.

Leer y escribir son de los más antiguos y efectivos ejercicios de cognición de los que el humano dispone. Para hacerlo divertido para un niño es necesario que lo visual prive sobre lo verbal. Con este propósito existe toda un variedad de literatura infantil que está orientada al desarrollo de habilidades básicas de cognición.

Pero para que el efecto sea eficiente es importante que el niño lea con sus padres. Que ambos se hagan preguntas y se las respondan sobre lo que es leído. Que esta interacción se mantenga incluso fuera del momento de lectura. La regla de oro en estos temas es “siempre se está leyendo”. Los mejores escritores y lectores se topan con hallazgos cuando la mente divaga en otros temas. Es entonces cuando un detalle los hace volver de imprevisto a los temas de la lectura en cuestión. Lograr que el niño desarrolle esta capacidad fomenta el pensamiento creativo como ninguna otra cosa.

Los infinitos usos de la ‘R’

El atemporal juego de “la eres”, llamado por niños desde siempre con el nombre de la letra, proporciona un ejemplo perfecto para lo que puede convertirse en una fuente de gran aprendizaje. Para insertar a este juego en las filas de los juegos recreativos para niños sólo hace falta agregar un cláusula a la hora de ser atrapado.

Pongamos el caso hipotético de que los niños en ese momento estén aprendiendo sobre animales. Bueno, en el momento de ser tocados para poder liberarse deben decir el nombre de un tipo de animal, digamos mamífero. Todo aquel que diga el tipo de animal requerido se salvará de ser la “R” y quién no, simplemente lo será.

Es de suma importancia mantener la dificultad de las preguntas al límite de las capacidades de los jugadores. De lo contrario, un pobre niño puede quedarse atrapado en un círculo interminable de ser la R. Dos soluciones a este problema son las siguientes: 1) que tras cierto número de atrapadas fallidas el padre o representante sorteé entre los jugadores a un nuevo persecutor. 2) que el padre o representante sea la R; esto ofrece también un excelente ejercicio cardiovascular.

No hay mejor maestro que el alumno

Los niños nos enseñan cómo se aprende. Observarlos con sus mentes funcionando al límite nos ayuda a recordar la importancia y la forma de aprender nosotros mismos. Sea persiguiendo pequeños cohetes o compartiendo comentarios de alguna lectura infantil el aprendizaje que obtendrás valdrá todo el cansancio del mundo, así que: ¡A jugar!

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