Viajar con bebés. Cinco tips para la carretera

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Viajar con bebés

Viajar con bebés en el carro es una situación que parece bastante normal, pero que a muchas familias les ocasiona más de un dolor de cabeza. Hay niños que sencillamente no soportan los viajes en la silla de seguridad del carro, mucho menos si se trata de largos trayectos en carretera. Mencionamos este dispositivo porque es la manera correcta de viajar con los niños pequeños: en ningún caso los bebés deben ir en brazos o directamente sobre el asiento del carro. Hecha la salvedad, es cierto que para numerosas familias éste es un problema real. Por eso intentaremos despejar algunas incógnitas.

Le hemos echado un vistazo a las recomendaciones que hace la comunidad The Circle of Moms Editors sobre este particular y posteriormente hemos conversado con Vivian Vercesi, una joven venezolana y madre de dos pequeñas llamadas Anabella y Amanda, que tienen menos de tres y un año, respectivamente. Las tres residen en Hendaye, en el extremo suroeste de Francia, junto a Edel León, marido de Vivian y padre de las niñas. Sorprendentemente, y sin que hayamos sugestionado de ninguna forma a Vivian, sus recomendaciones coinciden prácticamente en todos los puntos con las de los expertos. Veamos.

Primer tip al viajar con bebés: Hacer paradas frecuentes

Cuando viajas con niños pequeños en el carro, debes renunciar a la obsesión por llegar en el menor tiempo posible a tu destino. La recomendación es tomarse las cosas con calma y hacer paradas cada cierto tiempo para que el bebé “se estire un poco fuera del carro”, según dicen desde el Circle of Moms. Vivian y su marido Edel ya se ha resignado a tener muchísima paciencia durante los frecuentes viajes que realizan: “Bueno, hemos tenido diferentes experiencias con cada una. Los viajes en carretera con bebés siempre dan un sustico porque sabes cuando sales pero no cuando llegas”, explica Vivian, y asegura que hacer paradas con frecuencia es de mucha ayuda: “El problema principal es que el bebé se fastidia. Anabella, cuando era más pequeña, lo único que hacía era pegar gritos hasta que la sacábamos. La única solución realmente eficaz era pararse cada hora y amamantarla un ratico. Amanda, al contrario, es más paciente y si tiene sueño simplemente se duerme. También le dan sus pataletas, pero se maneja mejor”.

Segundo tip: Armarte de juguetes

Circle of Moms aconseja llevar lo que denominan “surprise toys”, o juguetes de los que puedas ir echando mano a lo largo del viaje. No hay que sacarlos todos de golpe, advierten, sino más bien dosificarlos para que se mantenga en el niño la sensación de continua sorpresa. “Siempre hay que salir con una maletica llena de juguetes, libros, chuches, etcétera”, asegura Vivian, cuya experiencia es, sin que ella lo sospeche siquiera, calcada a las recomendaciones que hemos consultado: “Yo lo que trato de hacer es comprarle a Anabella algo nuevo y cositas que pueda ir sacándole poco a poco a lo largo del viaje para distraerla”, dice. Hay que matizar que, a medida que los niños crecen, la tecnología se convierte en una gran aliada para los padres: “Cuando cumplen los dos años ya todo es mas fácil. Sacamos un Smartphone con aplicación y el viaje es más placentero. Claro que, como ya no usan pañales, las paradas también deben hacerse cada hora para que hagan pipí”.

Tercer tip: Salir a la hora de la siesta

Una de las recomendaciones más elocuentes de Circle of Moms es la de hacer coincidir la hora de salida del viaje en carretera con la de la siesta de los bebés, de manera que sea más factible que duerman durante la mayor parte del trayecto. “Algunos bebés se duermen durante todo el viaje y otros, como Anabella, simplemente se duermen cinco minutos antes de llegar”, se ríe Vivian, que agrega: “Una solución muy buena es salir a la hora de la siesta de ellos o cansarlos bastante un poco antes de salir en un parque o un centro comercial. Que corran, luego a comer y luego al carro; ahí está casi asegurado que a la hora se dormirán, o incluso antes”. Aquí vale la pena introducir una advertencia que hacen los expertos: mucho cuidado con decidir que el viaje sea de noche pensando que el bebé estará durmiendo siempre. Es muy probable que se despierte a mitad del trayecto nocturno y el viaje podría convertirse en una pesadilla.

Cuarto tip: Llevar la música que más les gusta

Los expertos aconsejan llevar aparatos como DVD portátiles para poder ponerles a los niños sus películas favoritas. Esto es de enorme ayuda, así como también lo es la música. En este sentido, hay muchos discos de música infantil que pueden servir para distraerlos un rato. Eso sí, es muy probable que debamos cantar nosotros también. “De todas todas llegas destruido y afónico a cualquier sitio de tanto hablarles y cantarles”, dice Vivian, ya entre carcajadas. Una solución adicional es contar con el apoyo de algún familiar, cosa que no siempre es posible. Sin embargo, cuando sí lo sea, es muy conveniente que nos ayuden porque cualquier apoyo es de agradecer. Una abuela, por ejemplo, puede ayudar con las canciones o los juegos: “Otra solución es llevar a la abuela atrás con ellas mientras cantan, pintan y leen libros. No sé si todas las abuelas lo logren, pero Rina es la maestra para calmarlas”, dice Vivian sobre su suegra.

Quinto tip: Estar preparada para amamantar en cualquier momento

Si detenerte a amamantar no es posible bajo ninguna circunstancia y el bebé tiene hambre, podrías vivir una experiencia bastante desagradable. En este sentido, Circle of Moms recomienda llevar contigo un extractor de leche materna y, adicionalmente, un adaptador para poder utilizar este artilugio el carro. Vivian no había utilizado estos aparatos hasta el momento de realizar esta entrevista, pero sí mencionó este problema: “Si hubiese una manera de amamantarlas mientras el carro va andando sería perfecto, porque sería una forma de ganar tiempo”, explica.

Paciencia e inteligencia. Dos ingredientes esenciales para no perder los nervios cuando se trata de viajar por carretera con nuestros bebés. Para armarse de la energía necesaria sólo hay que pensar en el hecho de que los bebés no comprenden, tal y como sí lo hacemos nosotros, la necesidad de pasar varias horas encerrados en un vehículo en movimiento. Como dice Vivian, con un atisbo de paciente sonrisa: “Si uno muchas veces se fastidia, imagínate ellos”.

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