Vómitos de bebé ¿Debo preocuparme?

, Dejar un comentario

vómito de bebésEsta es una pregunta frecuente entre las madres primerizas, sobre todo en aquellas que no logran diferenciar el vómito de la regurgitación o el reflujo. Intentaremos dar una respuesta sencilla y comprensible al tema de los vómitos de nuestros lactantes.

El vómito es una expulsión forzosa de los alimentos que se han consumido a través de la boca. El reflujo es igualmente una expulsión pero sin espasmos ni dolor, y muchas veces puede ocurrir sin que se expulse el contenido por la boca. Las madres usan el término “devolver” para describir el reflujo de sus pequeños, mientras que al vómito sí lo llaman por su nombre. El primero es muy normal en los primeros meses del niño, pero al segundo hay que prestarle atención, ya que puede ser una llamada de atención del cuerpo para indicar que algo más importante está ocurriendo.

Vómitos en los bebés

En la mayoría de los casos, cuando el bebé vomita se debe simplemente a una intoxicación digestiva que muy probablemente pasará con las horas. En este caso debemos observar si el vómito está acompañado de algún tipo de erupción en la piel, de fiebre o dolores estomacales. Si es así debemos acudir al médico; en caso contrario basta con vigilar al bebé y procurarle hidratación. Sin embargo, si vemos que nuestro bebé vomita constantemente, debemos preocuparnos y llevarle al pediatra a la brevedad posible. Una de las causas puede ser que le estemos dando comidas no aptas para su edad, como es el caso del yogurt, alimento que el bebé no digiere antes de los nueve meses.

Otra de las causas posibles de los vómitos es que el intestino del bebé esté inflamado y, por consiguiente, provoque que se produzcan los síntomas descritos, que además podrían estar acompañados de dolor abdominal y sangre en las heces y la orina. También puede ser que el bebé este desarrollando una enfermedad digestiva, que aunque son poco comunes, deben ser un motivo de consultada con el médico lo antes posible para ponerles remedio.

Estas son las razones más frecuentes por las que un bebé puede vomitar. Como hemos dicho, en la mayoría de los casos se debe a una simple intoxicación y no hay que alarmarse; lo más importante es mantenerle hidratado pues los niños con pocos meses de edad se suelen deshidratar muy rápido. Lo mejor es ir a una farmacia y comprar hidratantes para bebés, disponibles en diferentes sabores, para luego dárselos a cucharadas y lentamente.

El punto inicial es saber identificar un reflujo y no confundirlo con un vómito. A partir de que desarrollemos esta habilidad, debemos tomar en cuenta que la mayoría de los casos de vómito, como casi siempre pasa con los problemas de los bebés, son procesos que no revisten gravedad y que sencillamente requieren de toda nuestra atención. Por supuesto, en caso de cualquier duda lo mejor es contactar inmediatamente con el pediatra.

Vómitos de bebé. Testimonio del doctor Eduardo Junco Aguado

Pinterest
 

Dejar un comentario

(*) Obligatorio, tu email no se publicará